Llevaba años deseando encontrar una reproducción a buen tamaño de Disneyland Memorial Orgy (clicar sobre la imagen para ver en pantalla completa). Se trata de un maravilloso tapiz dibujado nada menos que por Wally Wood, donde este artista reprodujo a las criaturas de la factoría Disney en acciones comprometidas (muchas de ellas de naturaleza sexual). Había encontrado reproducciones más o menos limpias, pero también pequeñas, hasta que por fin hallo en la red un escaneado en formato óptimo reproducido directamente de las páginas de la revista donde esta obra de Wood fue publicada por vez primera: la revista satírica The Realist, dirigida por Paul Kressner. Esta ilustración, a doble página y como póster central, fue editada en el número 74 de The Realist (mayo de 1967), una revista cuya colección completa está escaneando y colgando en la red el intrépido Ethan Persoff, un señor que tiene una página web donde da cobijo a multitud de curiosidades relacionadas con la historieta y la cultura popular.Y bueno, el gran mérito del tapiz no se halla a estas alturas de la vida en la simpática, aunque previsible, visión satírica de la familia Disney, sino en la grandeza de su artífice: Wally Wood, uno de los grandes dibujantes de la EC Comics que llegó a figurar como firme candidato para sustituir a Harold Foster en Prince Valiant (Wood llegó a dibujar una plancha completa del personaje antes de que Foster se retirara). Quien tenga un poco de memoria comiquera también recordará que Wood ejecutó en solitario Outer Space, una historia de The Spirit que abarcó varias semanas, antes de que Eisner cancelara la serie. En cuatro palabras y para quien no lo sepa: Wood fue un gigante.
La doble página fue publicada en The Realist cinco meses después del fallecimiento de Walt Disney. A Kressner se le ocurrió que, tras el deceso de Disney, a lo mejor a sus criaturas se les ocurría soltarse la melena durante un rato, y esta fue la excusa con que Kressner acudió a Wood para que el artista ejecutara una formidable ilustración claramente inspirada en El Jardín de las Delicias de El Bosco, una formidable pieza de arte de la sátira de la cultura popular del siglo XX y una razón más para seguir admirando a Wally Wood. Cabe destacar que Wood fue, además, un destacable dibujante de señoritas desnudas (¿alguien recuerda a la entrañable Sally Forth que se publicaba en los Tótem Especial USA de Nueva Frontera?). Cualquier erotómano de pro disfrutará al descubrir en esta ilustración a una deliciosa Blancanieves, una lúbrica Bella Durmiente y una pícara Campanilla como nunca nos las mostró el tío Walt. Qué grandes fueron Walt Disney y Wally Wood.
Una versión en color, bastante sucia (arruina el maravilloso trazo de Wood), puede verse aquí.
Paul Kressner recuerda acá cómo se le ocurrió pedirle a Wally Wood esta famosa ilustración

0 Yorumlar